Nunca antes habíamos tenido tantas facilidades para desempeñar la jardinería. Además de la gran variedad de plantas propuestas para aficionados o apasionados, encontramos nuevos métodos de cultivo, nuevos productos y revolucionarios materiales que permiten aficionarse con fuerza a la jardinería.

Uno de las tareas más ingratas que tiene que afrontar un jardinero es la de erradicar las malas hierbas de sus macizos y arriates. Con las pajas o películas sintéticas plásticas, minerales (gravilla o arena) u orgánicos (triturados vegetales, cortezas o agujas de pino) esparcidos en la superficie del suelo, obtenemos una protección muy eficaz contra las malas hierbas nacidas de las semillas. Los herbicidas sistémicos (como los de base de glifosato) permiten librarse fácilmente de adventicios de raíces coriáceas tales como las enredaderas, gramas,… en tan sólo unas semanas.

Jardinería fácil

En cuestión de estiércol, la aparición de formulaciones de liberación lenta, repartida durante varios meses, permite no preocuparse tanto de la fertilización de las plantas. Para el césped hay también productos mixtos, como el estiércol – herbicida – antimusgo, de empleo eficaz y práctico, con un efecto triple en una sola aplicación.

Existen geles que retienen el agua limitando el agua de riegos y la cantidad de éstos. Se incorporan en la tierra en el momento del trasplante mezclados con pajas en la base de las plantas. Este gel nos raporta economía en la cantidad de agua y en las sesiones de regadío. El riego automático gota a gota es, sin embargo, una de las soluciones más cómodas y efectivas. Además, existen programadores de riegos que hacen aún la vida más cómoda. Además de ser muy útiles para ocasiones puntuales. Por ejemplo, cuando nos marchamos de vacaciones.